Crónicas de la vida allá afuera

Todos menos tú

In Viñetas on 25 Noviembre 2009 at 8:00

El muchacho, la novia y la novia. El viejo de traje démodé. La abuela y las mellizas. Las turistas. El chino de Japón. El jubilado vendedor de maní. La gorda y el flaco. Los amiguetes de cerveza. La ejecutiva sobre plataformas. El mulato Bronx style. La intelectual de disfraz indígena. El hombre solo. Los cuadros famosos que nadie mira. Otra joven ejecutiva. Las guaguas. Los apurados. Tú.

La estaca

In Viñetas on 23 Noviembre 2009 at 8:00

Esta canción del cantautor catalán Lluís LLach se convirtió en un himno en la España de Franco. Aquí les dejo la letra, sólo para pensar.

LA ESTACA

(L’ESTACA)

El viejo Siset me hablaba
al amanecer, en el portal,
mientras esperábamos la salida del sol
y veíamos pasar los carros.

Siset: ¿No ves la estaca
a la que estamos todos atados?
Si no conseguimos liberarnos de ella
nunca podremos andar.

Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.
Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.

¡Pero, ha pasado tanto tiempo así!
Las manos se me están desollando,
y en cuanto abandono un instante,
se hace más gruesa y más grande.

Ya sé que está podrida,
pero es que, Siset, pesa tanto,
que a veces me abandonan las fuerzas.
Repíteme tu canción.

Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.
Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.

El viejo Siset ya no dice nada;
se lo llevó un mal viento.
- él sabe hacia dónde -,
mientras yo continúo bajo el portal.

Y cuando pasan los nuevos muchachos,
alzo la voz para cantar
el último canto que él me enseñó.

Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.
Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.

Pueden ver el video aquí.

Coppelia, 8:00 p.m.

In Crónicas on 13 Noviembre 2009 at 10:00

Cada uno pidió cinco ensaladas. Veinticinco bolas de caramelo y chocolate: un festín helado. En 23 y L policías verdes bajaban de un camión gris. Adolescentes nacidos en poblados cuyos nombres causan maravilla y ocultan el abandono.

Coman bastante ahora, que cuando los coja el servicio…, intenté una broma. Nosotros somos profesores de una escuela en el Cerro, me dijeron. Ya pasamos el servicio de la calle.

A la cancha se acercó un policía azul.

¿Quieren caramelo?, ofreció la camarera con una botella llena de almíbar. Echa bastante… la verdad que como tú no hay ninguna.

En la cuarta esquina de la mesa, un anciano aseguró que este helado era regular. Le faltaba o le sobraba aire, o espuma, o grasa, o leche. Pero algo andaba mal. Luego cargó con tres ensaladas en un pozuelo plástico, para su esposa. Ahora me toca batear a mí, murmuró frente a dos ensaladas.

Afuera, por la aceras circulares de Coppelia, rondaban los de verde.